Estudios en el Sector Roiho - Maunga Hiva-Hiva.
Área
de Estudio de Roiho.
Esta es la zona que brinda la mayor densidad de tubos volcánicos
conocidos en Rapa Nui. Este campo de lavas proviene del volcán
Maunga Hiva Hiva, como cono parásito del Maunga Terevaka.
Se levanta a 155 m sobre el nivel del mar y ocupa una superficie
de unos 11 km cuadrados, su erupción parece de las
más recientes en Pascua. Hace tan sólo de 2000
años, Se trata de una zona controlada por una fractura
N 70º W, y un campo de lavas, túmulos y túneles
de lavas con escurrimiento hacia la costa oeste.
Aunque
Rapa Nui tiene censadas cerca de 800 bocas de cueva, es el
sector de Roiho, en el que más cantidad de cavidades
se pueden observar. El estudio que por período de un
mes realizó el equipo de la Sociedad de Ciencias Espeleológicas
Alfonso Antxia en el área de Roiho, fue primeramente
de revisión, del trabajo ejecutado por la expedición
Catalana en 1992, formada por Martí Romero, Montserrat
Ubach y Jordi Lloret i Prieto.
Rápidamente
el equipo se dio cuenta que existían numerosas conexiones
entre diversos tubos volcánicos que no habían
sido explorados por el equipo catalán, así que
comenzó una auténtica cacería de gateras,
a través de las cuales se lograron unir numerosos pasos,
no sin pasar auténticas penurias.
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El
trabajo comenzó con la topografía de Ana Te
Pahu con un desarrollo que superó el kilómetro
de galerías, localizando en el tramo final un cráneo
humano semienterrado, y numerosos restos líticos. La
segunda cavidad que se trabajó fue Ana Heva-Ahu Tapairi,
que posteriormente se uniría a la cueva de Vaiteka
a través de un estrechísimo conducto. En este
sistema se descubrieron varios cráneos humanos, así
como puntas de flecha, lanzas y ocres para pintarse el cuerpo.
Dada
su cercanía con los tubos de Ana Eva y Ana Puohe se
decidió continuar la topografía en este sector,
apareciendo nuevas y estrechísimas galerías
que acabarían uniendo estas cavidades, localizando
en el interior restos humanos, puntas etc.... En el mapa tridimensional
cada vez era más evidente la unión de cavidades
así que decidimos probar suerte con tres cavidades
Ana Aharo, Ana Vai Tapairi y Ana Vai Aharo, y una vez más
cosechamos otra unión, esta vez cambiamos las gateras
de rugosa lava por un oscuro lodo, que nos llevó a
un desapercibido y estrecho paso, que finalmente comunicaría
estas tres cavidades entre si, dejando el nombre para todas
ellas de Ana Aharo. Tras uno de los pasos en concreto, una
gatera inundada, localizamos una nueva cavidad cuya boca en
el exterior se encontraba perfectamente oculta tras tres enormes
bloques de basalto, de esta nueva galería partían
nuevos tubos volcánicos que conducían, como
no, a nuevas y delicadas estrecheces entre inestables bloques
basculantes.
Las
exploraciones se fueron sucediendo, hasta topografiar un total
de 5´5 km de galerías subterráneas a lo
largo de 26 cavidades, realizando la conexión entre
muchas de ellas, siendo la gatera más pequeña
de 21 cm de alta x 1 m de ancha, superada únicamente
por el espeleólogo Gaizka Carretero.
En
la zona estudiada la tipología de los conductos es
muy diversa con grandes espacios como en la cueva Vaiteka,
que se forma un lago en mitad de un gran salón, o en
los preciosos tubos volcánicos de Ana Te Pahu, de 4
m de diámetro, además de las inundadas galerías
de Ana Heva, con restos de lava que forman espectaculares
coladas.
Como
contribución al catálogo de cavidades volcánicas
cabe destacar un sistema compuesto por tres subsistemas que
tienen un desarrollo total de cerca de 3 km, siendo el complejo
volcánico más grande de Rapa Nui y de Chile,
y un segundo sistema formado por tres cavidades de 1.300 m
de desarrollo.
Desde
el equipo explorador formado por Gaizka Carretero, Urtzi Uriarte
y Jabier Les, queremos dar las gracias tanto a Jordi Lloret
como a Montserrat Ubach por su inestimable colaboración,
porque ellos abrieron el camino, que a tantos descubrimientos
nos ha llevado.